jueves, 24 de septiembre de 2009
Exhausted
jueves, 17 de septiembre de 2009
Sita sings the blues
jueves, 10 de septiembre de 2009
Sicko
jueves, 3 de septiembre de 2009
Sexdrive
jueves, 27 de agosto de 2009
Resacón en Las Vegas
No me explico el enorme éxito que ha tenido esta película. Con ello no quiero decir que sea mala, ni mucho menos. Si la tuviera que valorar numéricamente, le pondría un 7 sobre 10. Sin embargo, el éxito en taquilla y la buena crítica ha hecho que la terminar la película, la sensación predominante fuera la de decepción. Quizás su éxito se deba a que es una de las pocas comedias alocadas, sin complejos, cuyos protagonistas superan la treintena. En este sentido es parecida a la genial Entre copas, aunque el filme protagonizado por Paul Giamatti es, en mi opinión, bastante superior al film de Todd Phillip.
Quizás la razón por la que no termina de enganchar esta comedia es porque relata una situación demasiada extrema con la que no es fácil identificarse, por lo menos en España. Pocos han ido de despedida de solteros a Las Vegas con los bolsillos bien llenos de dinero y se han cogido una cogorza tan grande que no recuerdan nada de lo ocurrido. A mí, particularmente, me suena a marciano. En otros momentos, la película parece un videoclip del rapero comercial de turno, con una banda sonora que, aunque hace justicia a la realidad, es de muy mal gusto (nos guste o no, esta es la música que suena en las discotecas y esta es la tendencia del rap actual).
En definitiva, es un filme entretenido que proporciona bastantes carcajadas (aunque creo que no tantas como los guionistas creen) pero que ni mucho menos es ni una obra maestra ni un filme revolucionario. No obstante, tal y como está la cartelera, creo que es la película que más se merece los euros de nuestra entrada.
lunes, 17 de agosto de 2009
Enemigos Públicos
Esta es una película cuya historia sucede en los años 30, que trata sobre un personaje clásico del imaginario colectivo americano y que es de gánsteres. Estos tres elementos son casi la materia prima de un clásico. Pero no, Mann tenía que terminar de rematar un género que de por sí ya está muy muerto: el cine negro. NO PUEDES HACER UNA PELÍCULA DE GÁNGSTERES EN LOS AÑOS 30 Y NO USAR UN SOLO TRÍPODE. TAMPOCO PUEDES PONER MÚSICA EXTRADIEGÉTICA MODERNA. Es más, TAMPOCO PUEDES USAR UNA CÁMARA DE VIDEO DIGITAL DE 1K. Pero el señor Mann hizo estas cosas, y se cargó el, por otra parte, excelente trabajo de diseño de producción. Los otros grandes damnificados son el señor Depp y el señor Bale, ya que su trabajo se ve permanentemente deslucido por esa imagen tan horrible que el realizador ha conseguido.
Me pregunto qué pretendía el director al emplear este estilo visual de reportero de guerra cámara al hombro cuando lo que la historia pedía a gritos era una planificación CANÓNICA. Plantas el trípode, no te saltas el eje, usas una cámara de las de toda la vida (o si vas a usar una digital, usa la Red One, que te graba a 4K y no se nota la diferencia) y dejas que los actores hagan su trabajo. Howard Hawks, John Huston o John Ford han pasado a la historia haciendo justamente eso. Y tú, amigo Michael, por mucho que te empeñes en recordarnos cada segundo que la película es tuya, no tendrás el mismo peso en la historia que los nombre arriba señalados.
Mención aparte, dentro de la película, merece la desastrosa resolución de la película (no por guión, sino por dirección). No podemos estar en el cine, viendo al gran Clark Gable en El enemigo público número 1 (the play within the play, que diría José Pavía) y después pasar a una imagen nocturna que exclama a gritos: ¡VIDEO! ¡VIDEO! ¡VIDEO!
lunes, 10 de agosto de 2009
Presencias extrañas
Muy interesante y entretenido remake de la cinta de terror coreana (una más que se suma a la extensa lista) 2 hermanas. La calidad de la obra va in crescendo, ya que al principio la película no termina de enganchar al espectador aunque su primer diálogo sea delirante: “I love you and…I have a condom” (Te amo y…tengo un condón)
La tensión está construida con destreza. Los hermanos Guard despliegan un repertorio de mecanismos narrativos, sobretodo basados en el suspense, la sorpresa y el fuera de campo (es cierto que esto es el ABC del género de terror, pero no todos los realizadores lo saben emplear bien). Otro acierto de los directores es plantear un juego entre personajes diegéticos y extradiegéticos. Es cierto que el último giro puede dejar un poco mosca a los espectadores más exigentes y que podría haberse preparado mejor, pero a estas alturas de la película quizás es más conveniente dejarse convencer por lo que dicen los realizadores a pies juntillas que debatirse la verosimilitud del giro y cargarte el buen sabor que la cinta estaba dejándote.
Sin duda alguna, lo mejor de la película son los actores, que cumplen el trabajo con oficio. Mención especial merece Emily Brown, muy creíble durante todo el metraje. Otro de los puntos fuertes es la medida utilización de los efectos visuales. No es la típica película de terror cargada de efectos de dudosa apariencia, y los pocos que utiliza están muy bien empleados. Para concluir: sin ser una obra maestra, es un buen ejercicio cinematográfico sobre las bases del género de terror. No obstante, uno se pregunta por qué todo el cine de terror con un mínimo de calidad made in USA tiene que ser el remake de algún otro filme de otro país.